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	<title>psicologia &#8211; Psicóloga en Barcelona | Marina Vivó · Psicoterapia práctica y online</title>
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	<description>Psicóloga y psicoterapeuta en Barcelona. Terapia breve, individual, de pareja y sexología. Enfoque práctico, cercano y basado en objetivos. Presencial y online.</description>
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		<title>Soltería sana</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 14 Feb 2021 01:58:31 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Soltería sana   El 13 de febrero Se “celebra” el día mundial de la soltería. Surgió como una contrareacción al [&#8230;]]]></description>
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Soltería sana</h2>				</div>
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									<p> </p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">El 13 de febrero Se “celebra” el día mundial de la soltería. Surgió como una contrareacción al San Valentín del día 14, donde se da esa exaltación del amor (solo) de pareja monógama. El día 13 en cambio, pretende dar su espacio a las personas que no están en pareja. Como el día 14, es una “fiesta” comercial, pero podemos aprovecharla para reflexionar un poco sobre la soltería y en especial sobre lo que llamaremos vivir la soltería de manera sana.</p>

<h4 class="wp-block-heading">¿Qué significa la pareja?</h4>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">Según a quien preguntes, acaba rápido: Todo. Y esa persona no iría del todo desencaminada: En nuestra sociedad y cultura, la pareja es un pilar. De la ella sale la familia, nos hipotecamos principalmente con la pareja, en muchas ocasiones nos independizamos (si lo conseguimos) con la pareja. Se ve la pareja estable y monógama como la puerta de entrada a la vida adulta, mucho más que acabar los estudios o encontrar trabajo.</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">También en la pareja (estable) se encuentra una especie de confirmación de que sabes mantener relaciones estables. Si no tienes pareja o no las mantienes, o no estás interesado/a, se despierta una cierta sospecha sobre ti: ¿Miedo al compromiso? ¿Traumas con parejas anteriores? ¿Eres demasiado egoísta? En cambio, no existe la misma preocupación sobre si la misma persona puede mantener relaciones de amistad profunda y perdurable en el tiempo con varias personas, o sobre si mantiene relaciones sanas y nutritivas con la propia familia.</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">¿Por qué preguntamos a alguien si está en pareja o cuando la buscará (especialmente a las mujeres), pero nunca preguntamos sobre sus amistades? Tipo: “¿ya te has arreglado con fulanita, os volvéis a hablar?”, “¿Cuanto hace que te tomas un café con mengano?”. Creo que como mínimo, cambiarían algunas sobremesas de Navidades.</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">¿Por qué ocurre esto? Una pista la da la escritora Brigitte Vasallo en su libro “<em>Pensamiento monógamo, terror poliamoroso</em>” cuando habla de <strong>la jerarquía de les relaciones</strong>. Si dibujáramos una escala de les relaciones de más a menos importancia a nivel social, la pareja se pone en la cúspide de esa jerarquía. Muchísimas cosas se construyen alrededor de la pareja. <br />Por ejemplo ¿Te has preguntado por qué en tu coche hay 2 asientos delanteros, de piloto y copiloto? Es un ejemplo como otros tantos de que la estructura básica de nuestra sociedad es la pareja. La monógama. Y afortunadamente hemos abierto el abanico y están más normalizadas y visibilizadas las parejas que se salen del modelo cisheteronormativo. Pero difícilmente pensamos en estructuras diferentes a la pareja.</p>

<h4 class="wp-block-heading">Pero cuando la pareja se rompe&#8230;</h4>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">No es casual que la ruptura de la pareja y en especial un divorcio (hasta los más amistosos) sean tan estresantes: marcan un cambio vital a muchos niveles de la persona. Un cambio en la pareja suele ser un cambio radical en la vida. La paradoja es que cuando se rompe la pareja, quien sostiene a quien sufre la ruptura es precisamente toda la gente que no está en esa relación «cúspide». Vaya: Amistades, familia, gente perteneciente a diferentes redes son las que recogen, sostienen y ayudan a continuar.</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">No quisiera explicarme mal: una pareja sana es muy deseable, podemos obtener y dar lo mejor de nosotres estando en parella. Lo que desearía, pudiendo escoger, es que también estar en soltería fuera igual de bien visto, que no se relacionara con “la soledad” y que no genere sospechas ni hiciera cuestionarte ni cuestionar a nadie más.</p>

<h4 class="wp-block-heading">Viva la soltería sana</h4>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">El mejor estado afectivo (pareja, soltería) es aquel en el que se está a gusto y se está por decisión propia. Y chimpún. Es cierto que no se puede estar en pareja cuando se desea (porque tú solo tienes el 50% de esta decisión, el otro 50% corresponde a la otra persona). También es cierto que no es sano intentar retener la otra persona si no quiere continuar con la relación ni es sano retenerte en una relación donde no se está bien.</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">Así, para una soltería sana lo primero necesario es dejar de verla como el resultado de un fracaso y a ti misme como a una persona fracasada si no estás en pareja, especialmente si te gustaría estarlo.</p>

<p>En este sentido, por evitar el sentimiento de fracaso podemos meternos casi sin darnos cuenta en situaciones que a veces son peores que el mismo miedo a la soledad. Mucha gente, por ejemplo, considera que dentro de lo malo, prefiere sentirse sola de verdad, sin estar en la relación que por ejemplo, sintiéndose sola/o con la otra persona al lado.</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">Si estás en soltería o eres una persona soltera y estás bien contigo misme es más fácil que estés bien en pareja. La parella puede aportar mucha satisfacción a la vida pero también complejidad. La parte más complicada no la tenemos a menudo muy en cuenta y damos de bruces con ella cuando tenemos dificultades. Coordinarse con otra persona entera como tú es gratificante, pero también complejo y un reto. Encuentro necesario que pensemos que se puede, porqué no, estar perfectamente bien sin pareja. Es necesario saber estar bien sin pareja para que la pareja sea una elección y una decisión, no una necesidad.</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">Si existe un deber a cumplir, considero que es que cada persona pueda ser capaz de cuidarse y estar bien consigo misma en su red social. Que la pareja sea el único lugar para sentirte bien contigo misme es una trampa. Si tu pareja pretende que tú seas el único lugar de bienestar, la relación estará desequilibrada y acabaría no siendo sana para nadie. Que una relación sea sana viene del bienestar que hace sentir, que no sirve para evitar una angustia de soledad y que estar en la relación es el resultado de una decisión libre y reflexionada.</p>

<p><iframe class="giphy-embed" src="https://giphy.com/embed/yw1kGDvre3kt2" width="480" height="245" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p><a href="https://giphy.com/gifs/wtf-comics-yw1kGDvre3kt2" target="_blank" rel="noopener">via GIPHY</a></p>

<h4 class="wp-block-heading">Un poco de reflexión</h4>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">Lo apuntaba anteriormente: No estar en pareja no debería ser considerado soledad. Tener este concepto lleva al sentimiento de tener que estar obligatoriamente emparejade, y esta idea es una puerta de entrada descomunal hacia la dependencia afectiva.</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">El vínculo de pareja tampoco debe considerarse obligatorio, ya que el aso siguiente es verlo como una atadura. Si las relaciones son sanas, tampoco debemos considerar que estar sin pareja es “ser libre”. Alguna cosa falla si así lo vivimos.</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">Si llegaste hasta aquí y deseas vivir en relaciones sanes tanto contigo misme como en pareja, te propongo algunas reflexiones:</p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color"><strong>¿Soy una persona soltera o ahora estoy soltero/a? Estoy a gusto con esto?</strong></p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color"><strong>¿Qué significa para mí estar sin pareja? ¿Y estar en pareja? ¿Cómo me veo en una situación y en la otra?</strong></p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color"><strong>¿Cómo soy yo cuando estoy sin pareja y cómo me veo cuando estoy en pareja? ¿Cambio mucho? ¿Em veo mejor en una situación y peor en otra? ¿Afecta mi confianza?</strong></p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color"><strong>¿Cómo quiero estar? ¿Cuáles son los límites que no quiero cruzar o actitudes que no quiero dejar pasar por parte de otra persona? ¿Cómo em cuido estando sin pareja? ¿Cómo me cuido cuando estoy en pareja? ¿Cambia mucho?</strong></p>

<p class="has-text-color has-very-dark-gray-color">Y recuerda: la persona egoísta no es quien se cuida. Es quien para cuidarse no le importa perjudicar a otres. No olvidemos nunca la responsabilidad.</p>

<p><!--EndFragment--></p>
<p> </p>								</div>
					</div>
				</div>
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		<item>
		<title>Sobre lo postvacacional y otras hierbas</title>
		<link>https://marinavivo.com/lo-postvacacional-y-otras-hierbas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Sep 2019 23:04:59 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Sobre lo postvacacional y otras hierbas Hablamos mucho éstos días de la vuelta a la rutina, de lo postvacacional y [&#8230;]]]></description>
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Sobre lo postvacacional y otras hierbas</h2>				</div>
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									<span style="color: #333333;">Hablamos mucho éstos días de la vuelta a la rutina, de lo postvacacional y según se comenta, existen personas que manifiestan una sintomatología específica asociada a la vuelta de vacaciones:</span>
<p style="text-align: center;"><strong><span style="color: #333333;">Tristeza, irritabilidad, desánimo, nerviosismo, cansancio, angustia, ansiedad, puede que problemas de estómago e insomnio.</span></strong></p>
<span style="color: #333333;">Leídos en frío, no son nada despreciables. La causa principal de todo ésto se supone que es el fin de las vacaciones y la vuelta a la rutina, a nuestras jornadas laborales e obligaciones.</span>

<span style="color: #333333;">Vaya por delante, apreciado/a lector/a, que a mí me encanta mi trabajo y dirigirme a ti, pero sí, estoy experimentando cierto malestar al escribir éstas líneas y he ido postponiendo éste artículo, por ejemplo. Pero no tengo nada que justifique una visita al médico: <strong>lo que me ocurre es una gran, enorme, tremendísima PEREZA</strong>. La pereza no es un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome" target="_blank" rel="noopener"><span style="color: #0000ff;">síndrome</span></a>. Es una reacción humanísima y sana que, mientras no podamos saltarnos nuestras obligaciones, combatiremos en un principio con enfado o bien tristeza para al final (en condiciones normales) aceptar con ello que llamamos resignación. Aceptar la resignación tampoco es patológico. De momento, tal como tenemos montada la economía y la vida, forma parte de la cosa del vivir.</span>

<span style="color: #333333;">Yendo al grano: así de entrada, <strong>decir que tenemos malestar clínico por volver de vacaciones es un invento, comparable al del <em>«<span style="color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-42696795" target="_blank" rel="noopener">Blue Monday</a></span>«</em></strong>. Un síndrome o una depresión por un hecho cíclico y cotidiano como es volver a la actividad (o al colegio) es un invento. En condiciones normales, es así. </span>

<span style="color: #333333;">Dicho ésto,  quisiera compartir algunas reflexiones. </span>

<span style="color: #333333;">¿Qué implica que des de hace un tiempo cada año oímos la misma canción? ¿Por qué síndrome post vacacional y no post-Navidad, o post-mudanza o post-divorcio (como indica <a href="https://mariajesusgimenez.com/2018/08/16/invento-postvacacional-ip-parte-i/" target="_blank" rel="noopener"><span style="color: #0000ff;">Maria Jesús Giménez</span></a>)? ¿Y si, más allá de que me da pereza, pasa algo más y lo de la pereza se queda corto?</span>
<h5><span style="color: #800080;"><strong>Alerta, fake news</strong></span></h5>
<span style="color: #333333;">Como psicóloga, me puede molestar que se dé como malestar psicológico o clínico aquello que no lo es y que por lo tanto más que salud, estemos haciendo <em><strong>fake news</strong></em>. Pero también me preocupa. Porque ésta descripción de síntomas que he puesto al principio mezcla reacciones de malestar de podríamos decir baja intensidad y cotidianos con síntomas clínicos. Se pone en el mismo nivel la tristeza o el cansancio que la angustia y la depresión. Normalmente se nos da consejos a seguir durante un plazo de 3 a 21 días y se nos dice que si no funcionan o se intensifican, vayas al médico o al psicólogo. Es cierto que un nuevo hábito tarda unos días en integrarse y consolidarse. Pero ¿es necesario en un principio porque se ha acabado el verano? Pues depende.</span>

<span style="color: #333333;">Si una situación forma parte de la vida, como que acaben las vacaciones (si es que las tienes, ojo) las reacciones que se tengan no deberían preocupar. Reacciones de cansancio y pereza son molestas, pero no patológicas. Si tener molestias leves al volver a rutinas cotidianas es síntoma de algo, es de que has estado lo bastante bien como para no querer volver. Eso si las has tenido, insisto, porque por no tener, hay quien no tiene trabajo. -Y con ésto, apreciado/a lector/a, espero espero no transmitirte  un intento de chantaje emocional <em>cutre</em> del estilo “no te quejes, que al menos tienes trabajo”. Si no se tiene y se necesita, éste es un problema de los grandes y nada inventado-.<img decoding="async" class="alignright wp-image-732 size-medium" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/architecture-contemporary-design-1581727-768x576-1.jpg" alt="" width="300" height="225" /></span>

<span style="color: #333333;">Aunque hemos de valorar siempre caso por caso, en ocasiones nos escuchamos demasiado: Queremos conseguir resultados inmediatos en todo, que nada represente la más mínima molestia y que todo dependa de nosotros. Nos preocupamos cuando ésto no ocurre y cuando nos encontramos <em>no del todo bien</em> ponemos rápidamente el foco en nosotros mismos y aquello que no hacemos bien. Tranquilidad, repito que es pereza. Seguimos.</span>
<h5><span style="color: #800080;"><strong>He de producir, he de desconectar.</strong></span></h5>
<span style="color: #333333;">Observo éste bucle repetitivo de exigencia sin salida en el que estamos inmersos:</span>

<span style="color: #333333;"><strong>Produce -&gt; desconecta </strong>(descansa, disfruta y aprovecha)<strong> -&gt; conecta y adáptate -&gt; Produce.</strong> Y seguimos con la siguiente desconexión. Y volvemos a empezar. Y vuelta la burra al trigo.</span>

<span style="color: #333333;">Tenemos: Desconexiones, descanso de 2 semanas y reconexiones de máximo 3 semanas que permitan después estar como una rosa para encarar el nuevo curso con energía desbordante. Quien lea ésto y tenga criaturillas, sabe que ésto es una quimera.</span>

<span style="color: #333333;">De hecho muchas, muchísimas familias tienen una <strong>doble sensación contradictoria</strong>: Por una parte, no sale <em>de dentro</em> el tener ganas de volver al trabajo pero por otra parte sí apetece retomar rutinas y que el cole vuelva a empezar. Porque durante 2 meses se ha tenido que compaginar la necesidad de atender a los críos sin clases con jornadas y obligaciones laborales que no cambian. O también las vacaciones han sido días más intensos en cuanto a familia propia y política con tiempos de convivencia similares a las Navidades. Por lo tanto, desconexión quizás sí, de descanso quizá mejor hablemos otro día.</span>

<span style="color: #333333;">Quizá algo falla cuando estamos en éstos ciclos de exigencia sin salida. Incluso para descansar. <strong>Cada vez es más difícil conseguir estar sin hacer nada</strong>. Es un temazo que quizás cierta vida contemplativa es necesaria neurológica y vitalmente. Existen investigaciones que aseguran que la <em>dolce far niente</em> (el dulce no-hacer-nada) es bueno para la salud y no solo en vacaciones, pero -también- lo dejo para otro día y otro escrito.</span>
<h5><span style="color: #800080;"><strong>Si existe, ¿cuál es el problema real?</strong></span></h5>
<span style="color: #333333;">Yo me pregunto: <strong>¿Deberíamos de poder adaptarnos en 15 o 21 días a situaciones que nos provocan insomnio, angustia, ansiedad, migrañas y malestar gástrico?</strong> ¿Qué pasa en el lugar de trabajo o en la vida que volver provoca ésto? Y si no podemos adaptarnos, ¿el problema somos solo nosotros/as? ¿No sabemos bastante? ¿No tenemos bastante <em>automotivación</em>? ¿No sabemos <em>organizarnos</em> lo bastante bien <em>el tiempo</em> y somos conscientes de ello? ¿No somos lo bastante <em>productivos</em>? ¿No somos <em>resilientes</em>? ¿No tenemos bastante <em>actitud positiva</em>? ¿No somos lo bastante <em>optimistas</em>?</span>

<span style="color: #333333;">En muchas ocasiones lo que nos encontramos en las consultas <strong>son situaciones</strong> como: tener un sueldo bajo, o quizás mucho estrés por sobreexigencia o un horario que no permite ninguna conciliación con la vida familiar de calidad o tener éste espacio personal (necesario) que siempre recomendamos desde la psicología. Quizá se espera una conexión permanente en whatsapp y email o se tiene muy mal  ambiente con compañeros/as o superiores. Quizá la empresa está pasando un momento crítico. Quizá no se tiene un rol o responsabilidades claras. Entre otras cosas.</span>

<span style="color: #333333;">Existen muchas condiciones que sí, dependen en parte de las acciones individuales, pero también son resultado de las nuestras relaciones y de nuestro contexto. <strong>Somos la suma de factores personales y factores ambientales.</strong> Si las condiciones tienen determinado nivel de precariedad, perjudican nuestra salud. <strong>Un lugar de trabajo no debe enfermar.</strong> </span>

<span style="color: #333333;">Y es un error pensar que la única solución está en nuestras manos <strong>exclusivamente</strong>, buscando qué puedo hacer mejor  para adaptarme, tener una relación positiva y ser productivo/a. Cuando ésto ocurre,  frecuentemente se opta por conectar y sobretodo desconectar intensamente y con drogas si es necesario, sean legales o ilegales.</span>

<span style="color: #333333;">El refrán popular nos dice que <em><strong>“no se puede estar en misa y repicando”</strong></em>. Mientras estamos atendiendo a los síntomas del síndrome o de nuestro día a día y sobretodo a cómo adaptarnos, podemos estar perdiendo de vista otras cosas. Que quizá otros factores además de nuestra actitud y capacidades están teniendo algo que ver de manera importante en nuestro malestar. Y también que nuestra estrategia no está funcionando, si consiste en confiar en un período de desconexión que -intentamos- total con tal de cargar pilas de todo lo acumulado en un año.</span>

<span style="color: #333333;">La capacidad de adaptación de las personas a situaciones adversas es absolutamente impresionante, pero también tiene un límite que es importante intentar no traspasar. <strong>Adaptarse demasiado también es malo para la salud</strong>. En ocasiones es más necesario levantar la cabeza, ver qué ocurre alrededor del metro cuadrado que ocupo yo físicamente y ver si deberíamos tomar decisiones más allá. Si podemos y aunque no tengan un resultado inmediato. <strong>Una primera decisión pasa por combatir el sentimiento de culpa por no habituarnos lo suficientemente bien.</strong> Y posteriormente empezar a ver qué nos está indicando ésta ansiedad, además del «<em>no me estoy adaptando</em>«.</span>
<h5><span style="color: #800080;"><strong>En conclusión, los consejos van bien si&#8230;</strong></span></h5>
<span style="color: #333333;">Si no tienes ansiedad ni angustia, si no tienes insomnio, ni vértigos ni cefalea, si no estás excesivamente irritable ni triste ni estás teniendo ninguna de las situaciones que he explicado antes en tu entorno de trabajo (vamos, que en 5 minutos se te pasa i ya) <strong>. Entonces, te irá bien:</strong></span>
<ul>
 	<li><span style="color: #333333;">&#8211; Priorizar aquello urgente sobre aquello importante. Apuntarte cosas que no quieras olvidar.</span></li>
 	<li><span style="color: #333333;">&#8211; Tener presente que al principio te costará madrugar y/o dormirte a la hora habitual, pero paciencia.</span></li>
 	<li><span style="color: #333333;">&#8211; Tener presente que en 2 días no podrás hacer el trabajo de 2 semanas. Y quizá tampoco los primeros 2 días podrás hacer el trabajo de éstos 2 días. </span></li>
 	<li><span style="color: #333333;">&#8211; Saber que poco a poco puedes ir recuperando hábitos cotidianos de alimentación. Y si hacías actividad física, ir recuperándola poco a poco y con calma.</span></li>
</ul>
<span style="color: #333333;">Y sobretodo, tener presente que si no tienes ganas de estar siempre optimista ni tener actitud positiva, tampoco pasa nada. No es un síndrome. Es el capitalismo. y tener también presente que aunque nuestro trabajo nos guste e incluso sea vocacional, normalmente se está mejor de vacaciones, donde vas a parar.</span>
<pre><a href="https://www.pexels.com/photo/woman-covering-face-with-book-on-bed-1524232/?utm_content=attributionCopyText&amp;utm_medium=referral&amp;utm_source=pexels" target="_blank" rel="noopener">Foto de Lina Kivaka desde Pexels</a>
Foto de <strong><a href="https://www.pexels.com/@avinash-singh-261980?utm_content=attributionCopyText&amp;utm_medium=referral&amp;utm_source=pexels" target="_blank" rel="noopener">Avinash Singh </a></strong>desde <strong><a href="https://www.pexels.com/photo/man-looking-downwards-of-stairs-1581727/?utm_content=attributionCopyText&amp;utm_medium=referral&amp;utm_source=pexels" target="_blank" rel="noopener">Pexels</a></strong></pre>								</div>
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		<title>13 libros de 2018&#8230; para 2019. Parte 1</title>
		<link>https://marinavivo.com/13-libros-2018-2019-parte-1/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 06 Jan 2019 02:29:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[2018]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[psicoterapia]]></category>
		<category><![CDATA[sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[trauma]]></category>
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					<description><![CDATA[13 libros de 2018… para 2019. Parte 1 Aquí tenéis la primera parte de la lista de libros que recomiendo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="777" class="elementor elementor-777">
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">13 libros de 2018… para 2019. Parte 1</h2>				</div>
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															<img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-1205292-1024x683-1.jpeg" class="attachment-large size-large wp-image-1042" alt="Un par de gafas negras descansan sobre una revista abierta colocada sobre una superficie acolchada de color beige." srcset="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-1205292-1024x683-1.jpeg 1024w, https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-1205292-1024x683-1-300x200.jpeg 300w, https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-1205292-1024x683-1-768x512.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" />															</div>
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									<span style="color: #333333;">Aquí tenéis la primera parte de la lista de libros que recomiendo entre los que me he leído éste pasado 2018. Están aquí porque me han hecho pensar, sorprendido, disfrutado y en muchas ocasiones ver las cosas con alguna perspectiva diferente. Muchos ellos ya los he prestado.<img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-645 size-medium" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-1205292-1024x683-1.jpeg" alt="" width="300" height="200" /> Todos ellos ya los he recomendado, en público o bien en privado. Reflejan mi ocio, trabajo e intereses.</span>

<span style="color: #333333;">Otra cosa que debo avisar es que casi todo son ensayos. Sobre libertad y responsabilidad individual y colectiva, sobre psicología, sobre clientes de terapias. Sobre nuestra relación con la tecnología vista tanto desde las humanidades y en concreto con las redes sociales, desde dos enfoques diferentes y complementarios: el análisis del uso de la imagen en nuestras redes y de lo que la ciencia ficción tiene que decirnos de cómo nos relacionamos con la tecnología, incluso a nivel sexual. Y sobre pareja, sexualidad, poliamor y feminismo. Hay mucho feminismo <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f642.png" alt="🙂" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span>
<h5><span style="color: #800080;">Libros de Psicología para profesionales.</span></h5>
<strong><span style="color: #333333;">1) El cuerpo lleva la cuenta. Cerebro, mente y cuerpo en la superación del trauma. Bessel van der Kolk, M.D. (2015). <a href="https://editorialeleftheria.com/producto/el-cuerpo-lleva-la-cuenta/" target="_blank" rel="noopener"><span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #0000ff; text-decoration: underline;">Editorial Eleftheria</span></span></a>.</span></strong>

<span style="color: #333333;">Una reconstrucción del trauma y lo que supone el estrés post traumático (TEPT) desde diferentes vertientes: la neurociencia, el cuerpo, el apego, los recuerdos, las emociones. Posteriormente a toda la exposición desde diferentes campos de conocimiento, dedica más de 150 páginas a la parte terapéutica del trauma, lo que el autor llama “Caminos hacia la recuperación”. Principalmente, los caminos van a recuperar a la persona del trauma a partir de integrar de nuevo a la mente y cerebro de la persona con su identidad y experiencia corporal. Todo ello con un enfoque integrador de técnicas terapéuticas.</span>

<span style="color: #333333;"><strong><em>Por qué lo recomiendo:</em></strong> Integra el cuerpo en el planteamiento y enfoque terapéutico, no se ocupa solamente de lo que ocurre en la mente. Es un libro completo y me conquista el enfoque práctico, expositivo, documentado a la vez que tremendamente cercano, empático y humano del autor. Si se trabaja con trauma, evidentemente será de mucha utilidad. Y si no, igualmente será un repaso académico y multidisciplinar que completo a la vez que bastante ameno y que nunca sobra.</span>

&nbsp;

<strong><span style="color: #333333;">2) Psicoerotismo femenino y masculino. Para unas relaciones placenteras, autónomas y justas. Fina Sanz (2015, 10ª edición). <span style="text-decoration: underline; color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff;" href="http://editorialkairos.com/catalogo/psicoerotismo-femenino-y-masculino" target="_blank" rel="noopener">Ed Kairós</a></span>.</span></strong>

<span style="color: #333333;">La autora recopila su experiencia como terapeuta y ofrece un planteamiento de cómo son los comportamientos a la hora de relacionarnos unos y unas con el propio cuerpo y con el cuerpo de otros/as. Expone cómo nos hemos educado en la sexualidad y en cómo relacionarnos, cómo hombres y mujeres responden respecto a lo que en general, dicen los roles de género y sexuales de lo que es correcto y esperable en la sexualidad. Con ésto, pone el foco en cómo, recuperando en contacto con el propio cuerpo puede trabajarse el reencuentro con una/a mismo/ de un modo amoroso, comprensivo y desde el autocuidado.</span>

<span style="color: #333333;"><strong><em>Por qué lo recomiendo:</em></strong> Porque no diferencia entre sexualidad y afectividad y desde el principio, las pone al mismo nivel. Es un libro que por un lado, expone cómo los roles de género rígidos en los que estamos culturalmente inmersos nos dificulta una conexión de igual a igual con los demás en la intimidad. Por otro lado, es también un libro propositivo: da pautas, herramientas a poner en práctica por parte de terapeutas para acompañar a las personas a conectar de modo diferente: a explorar la parte más femenina por parte de los hombre o más masculina de las mujeres. El objetivo último es proponer un paradigma donde la afectividad dé placer entre iguales. Y para ello, propone principalmente conocerse corporalmente a uno/a mismo/a.</span>

&nbsp;
<h5><span style="color: #333333;"><span style="color: #800080;">Libro <span style="text-decoration: underline;">sobre</span> la autoayuda y el crecimiento personal.</span> </span><span style="color: #333333;"> </span></h5>
<strong><span style="color: #333333;">3) La Burbuja Terapéutica: Josep Darnés, (2018). <span style="text-decoration: underline; color: #0000ff;"><a style="color: #0000ff; text-decoration: underline;" href="https://arpaeditores.com/products/la-burbuja-terapeutica" target="_blank" rel="noopener">Arpa Editores</a></span>.</span></strong>

<span style="color: #333333;">Un recién ingeniero de 25 años empieza a sufrir recurrentes ataques de ansiedad. En un primer tratamiento acude la psicología y la psicofarmacología, pero no es suficiente y empieza a buscar opciones terapéuticas que le quiten la ansiedad y le permitan llevar una vida plena, perfecta y sobretodo, feliz. Durante los 15 años siguientes se convierte en un “hiperterapiado”, una persona atrapada en las terapias y el desarrollo personal, que cada vez exigen más a todos los niveles y le convierten a uno mismo en su principal objeto de análisis y trabajo sin fin. En el libro, su autor reivindica el “derecho a estar mal”.</span>

<span style="color: #333333;"><strong><em>Por qué lo recomiendo:</em></strong> </span><span style="color: #333333;">Es una Matrioskha. Como es de fácil lectura y explica situaciones casi increíbles puedes caer en la tentación de quedarte en la anécdota. Pero atención: Explica muy documentada y claramente los procesos que provocan un enganche a terapeutas, gurús y a procesos de desarrollo personal sin fin.</span>

<span style="color: #333333;">Interpela por doquier: A clientes y pacientes que quieren estar bien y se encuentran ante un ejército de terapeutas, coaches, gurús, etc. Y también a quien confunde ésa búsqueda con un deseo íntimo de querer ser especial y diferente y la convierte en una vía de iluminación un poco <em>fake</em>.</span>

<span style="color: #333333;">También a los/as profesionales. ¿Desde dónde trabajamos: desde el ego, desde la necesidad de ayudar a otro para sentirse mejor uno/a consigo mismo/a, o desde el oficio y la profesionalidad? ¿Qué hacemos para conseguir que la gente mejore? ¿Qué hacemos para -como mínimo- no hacer daño?</span>

<span style="color: #333333;">Y a mí me ha hecho pensar cómo (sobre)vivimos en una sociedad y en un entorno cada vez más incierto, líquido y sin referentes, donde el <em>mantra</em> neoliberal es que las respuestas están solo en uno mismo. Donde la vida al completo está psicologizada y casi todo tiene nombre de patología. La confusión es alta, cada vez nos sentimos más solos y a la vez nos cargamos todo el peso. Terreno abonado para las conductas narcisistas, desde luego. Pero quizá debemos pensar más en profundidad y en global sobre qué ocurre y dejar de apuntar(nos) con el dedo, ya que al final, todos en individual estamos haciendo lo que podemos.</span>

&nbsp;
<h5><span style="color: #800080;">Libros de Ensayo: Cultura y feminismo.</span></h5>
<strong><span style="color: #333333;">4) Mujeres y poder. Un manifiesto. Mary Beard (2017). <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mujeres-y-poder/262488" target="_blank" rel="noopener"><span style="text-decoration: underline; color: #0000ff;">Planeta de Libros</span>.</a> </span></strong>
<span style="color: #333333;">Mary Beard es Catedrática en Clásicas en la universidad de Cambridge y éste mini volumen recoge las transcripciones de 2 conferencias sobre diferentes temas -una la Voz de las mujeres y la otra, el Poder de las mujeres-. En ambas, recoge cómo las culturas griega pero sobretodo romana trataban éstos temas. Para posteriormente, y también desde los mismos referentes, dar respuestas a las cuestiones planteadas: sobre la poca visibilidad de la mujer y la poca escucha de su voz en la vida pública. También sobre qué idea de poder (e influencia, y autoridad) seguimos manejando que tendía a excluir y sigue excluyendo a muchas mujeres.</span>

<span style="color: #333333;"><em><strong>Por qué lo recomiendo:</strong></em> Por la proximidad y cercanía que transmite Beard, porque da nuevos puntos de vista en los referentes clásicos de maneja en ambas conferencia y porque da qué pensar sobre qué representan palabra como “voz” y “poder” en la sociedad. Una vez más, en nuestros orígenes tenemos respuestas.</span>

&nbsp;

<span style="color: #333333;"><strong>5) Los monstruos de Villa Diodati. Los espejos de Frankenstein. Ricard Ruiz Garzón, 2018. <span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #0000ff; text-decoration: underline;"><a style="color: #0000ff; text-decoration: underline;" href="https://www.reinodecordelia.es/producto/el-monstruo-de-villa-diodati/" target="_blank" rel="noopener">Ed Reino de Cordelia</a></span></span>.</strong></span>

<span style="color: #333333;">¿Quién fue Mary Shelley? Rápido y mal, os contesto que fue la madre de Frankenstein ;). En 1818 y con 18 años, Shelley escribió la que se considera una de las obras cumbres de la literatura y la pionera en el género de la ciencia-ficción. Celebrando en 2018 el 200 aniversario de su publicación, Ruiz desgrana en este ensayo la vida y obra de Shelley, hija de Mary Wollstonecraft, filósofa y pionera a su vez del feminismo con su obra “Vindicación de los derechos de la mujer”. A lo largo del libro se relaciona la novela, la figura de Shelley y lo que representan La Criatura y su creador -Victor Frankenstein- mediante su reflejo con otras criaturas fantásticas, desde vampiros a Mr Hyde, pasando por King Kong o el Golem. Con éste ejercicio muy bien aprovechado se habla de monstruos (de ficción y privados), de feminismo, de ciencia, de familia, de duelos, de cuerpos, de relaciones y de muchas cosas más. Ahí es nada.</span>

<span style="color: #333333;"><em><strong>Por qué lo recomiendo:</strong></em> Ambas ediciones (en catalán y en castellano) son preciosas, muy documentadas y cuidadas. Presentan muchísimos datos y referencias con un estilo directo, natural, sencillo que hace la lectura muy agradable. El autor reivindica a Shelley en sus diferentes vertientes como autora, esposa, madre, amante o hija y cómo éstas tienen su reflejo en la novela que la hizo famosa. Quizá esto es lo que hizo de “<em>Frankenstein o el moderno Prometeo</em>” un libro con muchos matices y que remueve -desde el terror- a muchos niveles, por eso se ha convertido en un clásico y un referente. Es un libro que, presentándonos a su autora, hace la novela aún más grande, si cabe.</span>

&nbsp;

<span style="color: #333333;"><strong>6)</strong> De Ricard Ruiz Garzón ya reseñé hace meses <span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #0000ff; text-decoration: underline;"><a style="color: #0000ff; text-decoration: underline;" href="https://marinavivo.com/las-voces-y-el-laberinto-5-historias-sobre-la-esquizofrenia/" target="_blank" rel="noopener"><strong>“Las Voces y el laberinto”</strong></a></span></span>, un cómic sobre la esquizofrenia obra del ilustrador Alfredo Borés que es también parte de éste listado de libros de 2018.</span>

&nbsp;

<strong><span style="color: #333333;">7) Patologías de la Realidad Virtual. Cibercultura y ciencia-ficción. Teresa López-Pellisa, 2016. <a href="https://www.fcede.es/site/es/libros/detalles.aspx?id_libro=19307" target="_blank" rel="noopener"><span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #0000ff; text-decoration: underline;">Ed. Fondo de Cultura Económica. Colección Comunicación.</span></span></a></span></strong>

<span style="color: #333333;">Teresa López-Pellisa es Doctora en Humanidades y especializada en Estudios de Literatura comparada sobre Fantástico. En éste ensayo desgrana desde la cultura cómo nos estamos relacionando con la tecnología y cómo es tratada la mujer a través de los diferentes arquetipos y creaciones. Plantea -entre muchas otras cosas- si con la tecnología podremos algún día prescindir del cuerpo, o el papel simbólico que tiene la creación de hombres y mujeres artificiales para sustituir a las personas de carne y hueso para dar compañía y placer sexual. Todo ello se está planteando desde la literatura y el cine de ciencia-ficción desde hace años.</span>

<span style="color: #333333;"><em><strong>Por qué lo recomiendo:</strong></em> Es un libro académico que te invita a profundizar si tienes curiosidad por ir un paso más allá en el feminismo más “estándard”. En la ficción que consumimos (Netflix) podemos encontrar muchos conceptos que se manejan en el libro sobre cómo los personajes utilizan la tecnología para modificar, adaptarse, huir o crear una realidad. En éstos usos se ven reflejados también los conceptos y prácticas de género. López-Pellisa hace un repaso extenso de este imaginario en la cultura del fantástico y la ciencia-ficción, las categoriza e interpela a cómo van a ser las construcciones, las manifestaciones y las representaciones de la realidad en el futuro&#8230; que ya tenemos aquí -al menos a nivel tecnológico-. ¿Cómo nos vamos a posicionar?</span>

<span style="color: #333333;">Y en unos días, os pongo la segunda parte. Si no encontráis alguno de los libros y vivís en Barcelona, <a href="https://marinavivo.com/contacto/" target="_blank" rel="noopener"><span style="text-decoration: underline; color: #0000ff;">escribidme</span></a> y os doy dónde encontrarlos que no sea Amazon ;).</span>

<span style="color: #333333;">¡Hasta pronto!</span>
<pre><a href="https://www.pexels.com/photo/black-framed-eyeglasses-on-paper-1205292/" target="_blank" rel="noopener">Foto de Lisa Fotios de Pexels.com</a></pre>								</div>
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		<title>Cerré mi Instagram</title>
		<link>https://marinavivo.com/cerre-mi-instagram/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 Nov 2018 11:53:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[confianza]]></category>
		<category><![CDATA[decisiones]]></category>
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		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[psicoterapia]]></category>
		<category><![CDATA[redes]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
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					<description><![CDATA[Cerré mi Instagram En esta ocasión fue Instagram, pero hubiera podido ser cualquier snapchat, o Facebook o Twitter,o cualquier otra [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="630" class="elementor elementor-630">
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Cerré mi Instagram</h2>				</div>
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															<img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="537" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/human-2944064_1920-1024x537-1.jpg" class="attachment-large size-large wp-image-1052" alt="Tres personas sentadas en un banco frente a una gran pared cubierta con una cuadrícula de retratos en blanco y negro de individuos diversos." srcset="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/human-2944064_1920-1024x537-1.jpg 1024w, https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/human-2944064_1920-1024x537-1-300x157.jpg 300w, https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/human-2944064_1920-1024x537-1-768x403.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" />															</div>
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				<span style="color: #333333;">En esta ocasión fue Instagram, pero hubiera podido ser cualquier snapchat, o Facebook o Twitter,o cualquier otra red social. </span>

<span style="color: #333333;">Estaban hartas de comparar su grado de felicidad y su vida con las fotos y vídeos de los demás. Y por eso, hace poco 2 personas me dijeron lo mismo en un breve espacio de tiempo:</span>

<span style="color: #333333;">“- Algo que he hecho esta semana ha sido cerrar mi Instagram. No podía más, estaba ansiosa y todo.</span>
<ul>
 	<li><span style="color: #333333;">¿Y ahora como estás?</span></li>
 	<li><span style="color: #333333;">Mucho más tranquila, no te lo puedes ni imaginar.”</span></li>
</ul>
<span style="color: #333333;">Ambas tienen una edad parecida (veintipocos) y aunque 2 personas no es una muestra representativa de nada, no me pareció casual. Algo pasaba. Por mi parte, a ellas las felicité de corazón, porque habían decidido priorizarse a si mismas y no hacer caso de las presión por parte de los demás por “salirse y no estar”.</span>

<span style="color: #333333;">En esta entrada no encontrarás por mi parte un alegato furibundo, tremendista ni anti-tecnológico de las redes sociales. Las uso personal y profesionalmente y siempre he disfrutado de la tecnología. El tema con las redes no son ellas, sino su uso: </span>

<span style="color: #333333;">Si las entendemos como una herramienta y aprendemos a utilizarlas a nuestro favor, son un buen recurso y con un potencial descomunal de construcción. Lo han demostrado este mismo 2018 los movimientos sociales del #MeToo -en España, hemos tenido el #Cuéntalo-, las movilizaciones contra la sentencia de «La Manada» o la huelga del #8M. Podemos utilizarlas para reunirnos, organizarnos e intentar cambiar el mundo. </span>

Por otra parte, sería ingenuo no tener en cuenta sus lados oscuros, porque están. Estos son algunos de ellos:

<span style="color: #333333;"> &#8211; <strong>El principal vehículo de participación es la imagen. Colgamos y valoramos fotos y vídeos propios y de los demás.</strong></span>
<span style="color: #333333;">Como le escuché a la Dra. en Humanidades Ingrid Guardiola: el  uso de las redes es voyeur de la vida de los demás y a a vez exhibicionista de la propia privacidad y vida. </span>

<span style="color: #333333;">Cada uno/a de nosotros somos quienes tenemos y debemos poner el filtro de hasta donde mostramos a los demás. Es importante tener en cuenta esto: a más uso de las redes, más likes, más búsquedas, más interacción… más voyeurs somos y cuanto más colgamos, más exhibicionistas nos volvemos. Y más nos comparamos. Y más somos objeto -si, objeto- de comparación.</span>

<span style="color: #333333;"> &#8211; <strong>Su despersonalización:</strong> En la red no somos personas de carne y hueso; somos fotos, estímulos&#8230; y datos. Es infinitamente fácil tener comportamientos que provoquen daño a otra persona en la red porque la pantalla es un medio y a la vez una barrera, un muro. Nos podemos permitir reírnos, insultar, humillar, suplantar y/o amenazar a otra persona. Enviar fotos intimidantes o acosadoras, difundir sus mensajes o datos privados&#8230;. Si no tenemos en cuenta nuestra humanidad, somos datos.</span>

<span style="color: #333333;"> &#8211; <strong>No tenemos en cuenta que compartimos informaciones que se vuelven disponibles para mucha gente,</strong> la inmensa mayoría de la cual no llegaremos a conocer nunca. A veces valdría la pena preguntarse si compartiríamos en voz alta nuestras reflexiones o si nos pondríamos como nos ponemos en los selfies si estuviéramos delante de miles de personas. ¿Harías lo mismo si tuvieras a tus 3.400 amigos delante y observándote? hay quien si, pero la mayoría quizá nos pararíamos un minutillo a pensarlo. </span>

&#8211; <span style="color: #333333;"><strong>El anonimato</strong>, ya que si no hay denuncias a las autoridades, para según qué tipo de gente es muy goloso poder mantener conductas degradantes y delictivas sin apenas consecuencias. </span>
<h5><span style="color: #800080;">¿Cómo puedo saber si me estoy pasando?</span></h5>
<span style="color: #333333;">No podemos controlar las conductas que tendrán los demás. Solo -y no es poco- podemos coger la responsabilidad sobre las propias acciones, -lo que implica los pensamientos, decisiones y emociones-.</span>

<span style="color: #333333;">¿Cómo podemos ver que tenemos un problema con el uso de las redes sociales? </span>

<span style="color: #333333;"><strong> &#8211; Cuando la vida en las redes gana demasiada presencia respecto a la vida «fuera».</strong> Cuando existe un exceso de tiempo y energías dedicados. ¿Cómo se ve este exceso? Si estás más tiempo hablando virtualmente que personalmente. Si por «estar» en redes estás dejando de hacer otras actividades que haces o hacías. Si parece que no hay horarios, actualizas, das likes o respondes a cualquier hora. Si comes peor o duermes menos o peor -esto último es más importante de lo que parece-.</span>

<span style="color: #333333;"><strong> &#8211; Cuando existe una confusión entre nuestra vida más virtual, -donde una pantalla es un intermediario- y la que tenemos físicamente tocable, palpable, sin pantallas</strong>. La mente por sí sola no distingue si un sueño es real o no&#8230; hasta que nos despertamos, que es cuando lo recordamos, flipamos un poco y lo distinguimos. En mi opinión, ocurre igual con las conversaciones virtuales. Nos sentimos cercanos a personas o hechos que no están con nosotros, y reaccionamos entonces emocionalmente a ello.</span>

<span style="color: #333333;">No se puede evitar reaccionar emocionalmente, pero si podemos ser conscientes de ello.</span>

<span style="color: #333333;"><strong> &#8211; Cuando lo que pensamos de nosotros mismos y nuestros estados de ánimo dependen principalmente del juicio y de las reacciones de los demás.</strong> “Tantos likes, tantos followers, tantos amigos, ==&gt; tanto valgo”.</span>

<span style="color: #333333;"><strong> &#8211; Cuando nos comparamos con la felicidad, perfección y vida ideal y de eterna sonrisa que enseñan los demás. </strong>Cuando nos frustramos y entristecemos por ello, vida como algo gris, sin importancia, sin «suficiente» felicidad. Con la sensación de «estoy haciéndolo muy mal con mi vida» o bien «no hago bastante, porque toda esta gente sí lo consigue».</span>

<span style="color: #333333;"> <strong>&#8211; Cuando vivimos para mostrarlo en las redes. Cuando el ocio es un trabajo productivo más, en el que es necesario obtener resultados</strong> en forma de likes, shares y comentarios (“<em>Guapísima!!</em>”). Cuando has colgado una foto que ha tenido poco impacto en instagram y tu siguiente publicación es un selfie con todos los detalles pensados según lo que crees que gusta y por lo tanto “<em>funciona</em>”. <strong>Cuando estás haciendo de tu sonrisa tu máscara, tu vida.</strong></span>
<h5><strong><span style="color: #800080;">A día de hoy, nos influyen porque nos comparamos.</span></strong></h5>
<span style="color: #333333;">Parece que por fin <span style="color: #800080;"><a style="color: #800080;" href="https://www.xataka.com/medicina-y-salud/posible-que-tengamos-primera-evidencia-cientifica-solida-que-redes-sociales-nos-hace-estar-solos-deprimidos?fbclid=IwAR2y36XNXJILSYD49i8cEhsWH1U4zSfmMV2SanFd5xzvpYRVBrEbyGhiZKI" target="_blank" rel="noopener">empieza a haber datos que lo confirman</a></span>: Según este <span style="color: #800080;"><a style="color: #800080;" href="https://marinavivo.com/palabra-clave-confianza-parte-2/" target="_blank" rel="noopener">estudio de la Universidad de Pennsylvania</a></span>, existe una relación entre el tiempo que se pasa entre la cantidad de tiempo que se pasa consultando instagram y los efectos sobre nuestro estado de ánimo. En concreto midieron: Autoestima, síntomas depresivos, ansiedad general, visión del propio cuerpo-.</span>

<span style="color: #333333;">La conclusión que da es interesante: no sería necesario suprimir nuestras cuentas, sino que lo conveniente es un uso lo más acotado posible en el tiempo posible. En otras palabras: cuanto menos tiempo se pase en ellas, mejor. Para mantener unos buenos niveles de salud mental, su recomendación es mantenerse en usar las redes sociales 30 minutos al día. </span>

<span style="color: #333333;">Estaos empezando a tener datos como este otro estudio -más incompleto porque la muestra solo la componen mujeres-: Instagram tiene efectos sobre la autopercepción, como vemos nuestro cuerpo. A más rato pasado en Instagram, <span style="color: #800080;"><a style="color: #800080;" href="https://www.researchgate.net/publication/322974430_Exploring_the_Relationship_Between_Frequency_of_Instagram_Use_Exposure_to_Idealized_Images_and_Psychological_Well-being_in_Women" target="_blank" rel="noopener">peor y más distorsionado vemos nuestro propio cuerpo.</a><span style="color: #333333;"> Este efecto se da porque nos comparamos constantemente con lo que vemos en la pantalla</span></span>.</span>
<h5><span style="color: #800080;">Piensa en un momento en qué uso das a tus redes:</span></h5>
<span style="color: #333333;"><strong>PARA QUÉ las utilizas, cuál es su propósito.</strong> Puedes pensar que es ocio, y seguro, pero mira que también participamos en una actividad económica. Con los datos que generas, otros hacen negocio. Y a éstos otros les interesa que no dejemos de alimentarles los datos. Tienes una herramienta gratis, pero siempre existe un precio para todo. En este caso, tu tiempo es tu pago. </span>

<span style="color: #333333;">¿Crees que tu tiempo no tiene valor? El dicho ya reza: «el tiempo es oro». El tiempo que dedicams a los demás ni a la patalla es tiempo que lno dedicamos ni a nosotros, ni a quienes quieres, ni a aquello que disfrutas. </span>
<blockquote><span style="color: #333333;">En su ensayo “L’ull i la Navalla” (en catalán), Ingrid Guardiola escribe:</span>
<span style="color: #333333;"><em>Ya no se trata de ver, sino de ser visto y al mismo tiempo, de acumular y actualizar datos. Las páginas web informativas, las redes sociales u otras aplicaciones están pensadas como una socialización del tiempo. (&#8230;) La sola idea de actualizar (refrescar) contínuamente las pantallas para ver qué interacciones hay o recibir notificaciones para alertarnos van en ésta dirección”.(Arcàdia Edicions, 2018, pág 38)</em></span></blockquote>
<h5><span style="color: #800080;">Sin tremendismos: ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo puedo ganar tiempo?</span></h5>
<span style="color: #333333;">Silenciar las notificaciones. Son distractores y llamadas a la acción (a leer, a like, a compartir y <strong>sobretodo, a dejar lo que estás haciendo</strong>). Se puede hacer desde la configuración de sonido y notificaciones de tu smartphone. Cierra sesión de las aplicaciones mientras no las utilices -si, se puede hacer-. La batería te lo agradecerá también si en las opciones avanzadas desactivas las actualizaciones constantes de las apps. Haciendo esto, el móvil solo actualizará cuando entres en cada app.</span>

<span style="color: #333333;">Ponte un horario: hay quien a una determinada hora silencia y apaga la conexión de datos para no recibir nada hasta el día siguiente.Acostumbra a tus contactos a que no SIEMPRE estás disponible. ¿Verdad que en el trabajo tiene un horario -espero-? Emergencias aparte, quien te aprecie, entenderá los límites. <strong>Y si hay quien no&#8230; Pues aquí tienes un filtro.</strong> </span>

<span style="color: #333333;">Con una llamada solucionas mucho más rápido lo que sea, y es más directo que conversaciones de 50 notas de voz… O con notas de voz de 10 minutos.</span>

<span style="color: #333333;">Dejar el móvil boca abajo cuando lo dejamos. Si se ilumina, solo lo verá la mesa.</span>

<span style="color: #333333;">Salir a veces dejando el móvil en casa.</span>

<span style="color: #333333;">O aprovechar días de fiesta para estar largos ratos con los datos desconectados. Si se disfruta de aquello que se hace en su lugar, uno sin darse cuenta llega a olvidar que el móvil está (enserio, se puede). </span>

<span style="color: #333333;">El último punto es una reiteración: reflexionar un momentito, sin culpa ni drama ni darnos golpes en el pecho: Para qué las utilizamos.</span>

<span style="color: #333333;">Si tienes más ideas, estaré encantada de que las compartamos. <a style="color: #333333;" href="https://marinavivo.com/ca/contacte/" target="_blank" rel="noopener">O que me contactes para lo que necesites comentar.</a></span>

<span style="color: #333333;">¡Hasta pronto</span><span style="color: #333333;">!</span>
<pre><span style="color: #333333;">Foto: https://pixabay.com/es/humanos-observador-exposici%C3%B3n-2944064/</span></pre>
&nbsp;										</div>
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		<title>Palabra clave: Confianza. Parte 2</title>
		<link>https://marinavivo.com/palabra-clave-confianza-parte-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Oct 2018 00:45:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[confianza]]></category>
		<category><![CDATA[decisiones]]></category>
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		<category><![CDATA[seguridad]]></category>
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					<description><![CDATA[Palabra clave: Confianza. Parte 2 A ti, que apuestas por la seguridad. En la anterior entrada intenté explicar la idea [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="598" class="elementor elementor-598">
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Palabra clave: Confianza. Parte 2</h2>				</div>
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															<img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="676" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/close-up-close-up-fingers-1249214-1024x676-1.jpg" class="attachment-large size-large wp-image-1061" alt="Dos brazos tatuados juegan a piedra, papel o tijera; una mano muestra el gesto de &quot;tijera&quot;, mientras que la otra muestra el puño cerrado de &quot;piedra&quot;, sobre un fondo claro liso." srcset="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/close-up-close-up-fingers-1249214-1024x676-1.jpg 1024w, https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/close-up-close-up-fingers-1249214-1024x676-1-300x198.jpg 300w, https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/close-up-close-up-fingers-1249214-1024x676-1-768x507.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" />															</div>
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				<span style="color: #333333;">A ti, que apuestas por la seguridad.</span>

<span style="color: #333333;">En la anterior entrada intenté explicar la idea de confianza personal con la que trabajo en consulta. Ésta segunda surge de la pregunta que surge en muchas ocasiones después de explicarlo: “¿Y esto cómo lo hago?”.</span>

<span style="color: #333333;">Desde una entrada de blog me cuesta dar recetas o consejos, porque prefiero trabajar y ver con cada persona cual puede ser su “vía de confianza” -o de la solución que sea que estemos trabajando-.</span>

<span style="color: #333333;">Por esto en este punto, prefiero dar <strong>algunas pautas a seguir si lo que se quiere es ignorar lo que he comentado sobre la confianza y en cambio seguir con la idea de obtener seguridad</strong> a cualquier precio -porque quien sabe, tampoco tengo por qué ser convincente al 100%, tampoco-.</span>
<h4><span style="color: #800080;">8 claves para buscar el 100% de seguridad e ignorar tu confianza</span></h4>
<span style="color: #333333;">1.- Ante una duda que tengas, pregunta su opinión a todo aquel que puedas: explica lo que ocurre con muchos detalles y pregunta sin cesar qué piensan, qué haría esa persona y sobre todo, no te dejes la pregunta más importante: qué deberías hacer tú. No importa si te conocen mucho, poco o nada, se trata de recoger el número posible de opiniones. A partir de aquí, intenta sacar una única conclusión de lo que deberías hacer. Y, <strong>por supuesto y sin dudarlo, hazlo</strong>.</span>

<span style="color: #333333;">2.-Si haces algo que te gusta, como dibujar, escribir, algún tipo de manualidad, pide también la opinión sobre lo que haces y si deberías cambiar algo. Y lo haces. Y si puede ser, dáselo a esa persona y que te lo modifique ella misma.</span>

<span style="color: #333333;">3.- Acepta consejos <strong>aunque no los pidas</strong>. Da las gracias. Y luego síguelos.</span>

<span style="color: #333333;">4.- Intenta siempre prever, ante cualquier duda, todo lo que puede ocurrir, por más peregrino y absurdo que parezca. Cuando no hay seguridad ni confianza, todas las posibilidades están abiertas.</span>

<span style="color: #333333;">5.- Y recuerda siempre que <strong>nunca se está lo bastante preparado</strong> si no se ha previsto.</span>

<span style="color: #333333;">6.- Nunca, jamás de la vida, te permitas improvisar. Nunca saldría lo bastante bien.</span>

7.- T<strong>ampoco te permitas escuchar tu intuición</strong>. La seguridad no entiende de sensaciones no conscientes que sale de tu propia experiencia y sentido común. Ni caso.

<span style="color: #333333;">8.- <strong>O algo está y sale perfecto o está fatal</strong>. No cedas a la tentación de pensar que algo “es pasable” o “puedes tirar” si no ha salido TODO lo bien que debería haber salido. Ten siempre la seguridad de que si algo te sale bien, será por algo que otro te haya dicho o haya hecho, no por algo que hayas hecho tú.</span>

<span style="color: #333333;">9.- Como paso final, no olvides nunca que siempre puedes venderle tu alma al diablo que te prometa el 100% de seguridad en tu vida. Si lo encuentras, ten en cuenta a la vez que el 100% de seguridad es como los Reyes Magos de Oriente. Los 3.</span>
<h4><span style="color: #800080;">Nunca se tiene suficiente seguridad</span></h4>
<span style="color: #333333;">Seguro que existen más maneras de mermar tu confianza en la búsqueda de la seguridad, éste es solo un pequeño compendio de algunos métodos.</span>

<span style="color: #333333;">Algo es seguro en <strong>la seguridad: nos resta confianza</strong> tanto mientras la buscamos como si la conseguimos efímeramente.</span>

<span style="color: #333333;">Aún así, quisiera de nuevo animarte a probar construir confianza en ti y que aproveches cualquier ocasión que se te presente para ello. El motivo es el siguiente: mientras que la seguridad invita a intentar anticipar y prever los problemas –algo que frecuentemente nos lleva a obsesiones-, cultivar la confianza nos ayuda a tener más capacidad para hacer frente a esos mismos problemas. Evitar puede ser una opción, pero siempre es una solución de tiempo limitado. Tener mayor capacidad para afrontarlos consigue que los costes personales y en la idea que tienes de ti mismo será menor: salimos mejor parados de los baches si tenemos algo de confianza en nosotros. </span>

<span style="color: #333333;">Cada uno de nosotros somos nuestro principal recurso a la hora de enfrentarnos a la vida. Te invito a sacarte partido. Y a que me preguntes si algo no ha quedado claro.</span>

<span style="text-decoration: underline;"><a href="https://marinavivo.com/palabra-clave-confianza/" target="_blank" rel="noopener">Aquí tienes la primera parte de este artículo sobre la confianza</a></span>.

<span style="color: #333333;">¡Hasta pronto!</span>
<pre><em>Foto de </em><a href="https://www.pexels.com/photo/person-with-tattoo-playing-paper-scissor-and-stone-1249214/" target="_blank" rel="noopener"><em>rawpixel.com para www.pexels.com</em></a></pre>										</div>
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		<title>Palabra clave: Confianza</title>
		<link>https://marinavivo.com/palabra-clave-confianza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Oct 2018 23:53:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[confianza]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[psicoterapia]]></category>
		<category><![CDATA[seguridad]]></category>
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					<description><![CDATA[Palabra clave: Confianza ¿Te has planteado nunca qué significa la Confianza para ti? Muchas personas llegan a la consulta queriendo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="774" class="elementor elementor-774">
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Palabra clave: Confianza</h2>				</div>
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															<img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-1024x768-1.jpg" class="attachment-large size-large wp-image-1062" alt="Dos personas se cogen de la mano cerca de grandes rocas y agua; una de ellas mira hacia otro lado y lleva varias pulseras y cadenas." srcset="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-1024x768-1.jpg 1024w, https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-1024x768-1-300x225.jpg 300w, https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-1024x768-1-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" />															</div>
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				<strong><span style="color: #333333;">¿Te has planteado nunca qué significa la Confianza para ti?</span></strong>

<span style="color: #333333;">Muchas personas llegan a la consulta queriendo tener fuerza y sobretodo seguridad. Obtener la certeza de que algo malo no va a ocurrir, u obtener la seguridad de que no fallaremos o simplemente conseguir “seguridad en mí mismo/a”.</span>

<span style="color: #333333;">En la conversación que sigue después de esta frase, resulta que en muchas ocasiones la seguridad no tiene que ver con la fortaleza, sino con evitar la sensación de sentirse débil. Puede parecer que es lo mismo, pero si lo piensas un minuto, verás en seguida que no lo son. Queremos no sufrir delante de la vida, lo cual es lícito, pero también parece que querramos que fuera natural conseguible y deseable convertirse en un ser invulnerable e indestructible. La insensibilidad no tiene que ver en ningún caso, con una fortaleza sana.</span>

<span style="color: #333333;">Cuando esto ocurre, a mí me gusta poner encima de la mesa una palabra alternativa y que ayuda muchísimo más a la hora de verse capaz o no de tirar adelante con lo que nos echen.</span>

<span style="color: #333333;">Se trata de la CONFIANZA.</span>
<h4><span style="color: #800080;">¿Por qué confianza?</span></h4>
<span style="color: #333333;">Seguridad es una cualidad que viene de la palabra <span style="text-decoration: underline;"><a href="http://dle.rae.es/?id=XTrgHXd" target="_blank" rel="noopener">seguro</a></span>. Y algo seguro es por definición, algo sin riesgo. Lo que ocurre es que, por mucho que lo intentemos, no hay ningún aspecto de la vida ni del mundo donde se pueda garantizar una inexistencia total de riesgo. Por mi parte, lo aprendí en mi época trabajando en prevención de riesgos laborales: ni en la NASA hablan del 100% de seguridad/0% de riesgo.</span>

<span style="color: #333333;">Éste es uno de los motivos por los que prefiero apostar por el término <span style="text-decoration: underline;"><a href="http://dle.rae.es/?id=AF8rq9a" target="_blank" rel="noopener">confianza</a></span>, ya que ésta significa, por otra parte, tener fe, esperanza en alguien o algo.</span>

<span style="color: #333333;">El otro motivo vine del primero: la seguridad nos la tienen que proveer otros, nos viene dada o no de fuera de nosotros mismos, ya sea personas, cosas o las instituciones. Una frase que se atribuye a Benjamin Franklin dice que “Aquellos que renunciarían a una libertad esencial para comprar un poco de seguridad momentánea, no merecen ni libertad ni seguridad”.</span>

<span style="color: #333333;">Si algo no depende en nada de nosotros mismos perdemos capacidad de acción de hacer o decidir, nos convertimos en un sujeto pasivo y dependiente de que esa seguridad funcione. Por otra parte, intentamos hacer todo lo posible porque esa seguridad no se nos escape, lo que nos genera una gran tensión, indefensión e inseguridad. Sea como sea, podemos quedar impotentes e indefensos.</span>
<h4><span style="color: #800080;">Lo que perdura viene de nuestros afectos.</span></h4>
<span style="color: #333333;">La confianza surge de uno mismo, es algo que podemos sentir en lo más visceral e interno. Cuando confiamos en alguien y se lo decimos, muchas veces ponemos la mano en el corazón, es algo que sale del afecto. Con esto quiero decir que igual que la confianza en los demás surge de la cercanía, del roce, del conocimiento y de la fe en que “no me fallará, me hará bien”, tiene tooooodo el sentido que la autoconfianza, la fe en uno mismo salga del amor a uno mismo y a la vez, lo alimente.</span>

<span style="color: #333333;">Buscar la seguridad, especialmente por miedo, merma la convicción de que uno mismo puede afrontar los problemas, los retos o la vida. Buscamos fuera aquello que dentro no se siente. Pero ocurre que la seguridad, si se llega a sentir, no produce la misma sensación que teniendo confianza porque surge a partir de la ausencia –y no total del miedo-. Para evitar el miedo, procuramos evitar los problemas o anticiparlos, a veces obsesivamente.</span>

<span style="color: #333333;">Cultivar la confianza conlleva tener la capacidad de hacer, aún sintiendo miedo. Cuando una persona hace un camino de escucharse, verse, valorarse, reconocerse y darse permiso, se cuida. Y cuando uno se cuida alimenta la confianza. Es un regalo que nos podemos hacer a nosotros mismos mucho más duradero que la seguridad, siempre más efímera.</span>

<span style="color: #333333;">Tener confianza no nos va a evitar el sufrimiento si ocurre, pero si nos ayuda a ganar capacidad para poder hacer frente a esos mismos problemas. Como mínimo, podremos sentirnos con potencial para hacer cosas, en vez de impotentes. Cuidar y cuidarnos es potente y potencia.</span>

<span style="color: #333333;">Desarrollaré un poco más estos puntos en la siguiente entrada. </span>

<span style="color: #333333;">¡Hasta pronto!</span>
<pre><a href="https://www.pexels.com/photo/couple-holding-hands-love-people-7707/" target="_blank" rel="noopener">Foto de Life of Pix en www.pexels.com</a></pre>										</div>
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		<title>Cómo llevamos Las Distancias</title>
		<link>https://marinavivo.com/como-llevamos-las-distancias/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Sep 2018 00:35:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[2018]]></category>
		<category><![CDATA[decisiones]]></category>
		<category><![CDATA[Las Distancias]]></category>
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		<category><![CDATA[psicoterapia]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
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					<description><![CDATA[Cómo llevamos Las Distancias Este último fin de semana vi la película “Las distancias”. La historia es muy sencilla: un grupo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="772" class="elementor elementor-772">
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Cómo llevamos Las Distancias</h2>				</div>
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									Este último fin de semana vi la película <span style="color: #333333;"><span style="text-decoration: underline;"><a href="https://www.filmaffinity.com/es/film108072.html" target="_blank" rel="noopener"><strong>“Las distancias”</strong></a></span>. La historia es muy sencilla: un grupo de amigos de la universidad, Olivia, Guille, <img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-570" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/Las-distancias-1.jpg" alt="" width="350" height="495" />Eloy y Anna, viajan a Berlín con la intención de visitar a su amigo Alex por sorpresa, ya que hace tiempo que vive allí y poco a poco han ido perdiendo el contacto. Los acontecimientos, conversaciones y decisiones que se irán sucediendo provocarán que para ningunos de ellos ni ellas el fin de semana resulte ser aquello que esperaban ni que procuraban que fuese. </span>
<h4><span style="color: #800080;">Retrato generacional</span></h4>
<span style="color: #333333;">Buscando información sobre la película, encontré é<span style="text-decoration: underline;"><a href="https://www.publico.es/culturas/elena-trape-35-anos-adulto-abocado-vida-precario.html" target="_blank" rel="noopener">sta entrevista a su directora</a></span> y co-autora del guión, <strong>Elena Trapé</strong>. En ella, Trapé admite que el film es un retrato generacional de aquellos que tenemos entre 30-40 y pocos años, decepcionados por las expectativas no cumplidas y la precariedad.</span>

<span style="color: #333333;">Pero más allá de esto, los personajes nos muestran diferentes maneras de reaccionar ante las decepciones y los éxitos: tenemos quien evita y huye, tenemos quien se agarra al pasado deseando poder volver a ese momento idealizado por la nostalgia y que quiás,sólo quizás, marcó un antes y un después. vemos a quien se da cuenta que su tiempo en un lugar acabó y ve que toca marchar.</span>
<h4><span style="color: #800080;">Por qué hablo de ella?</span></h4>
<span style="color: #333333;">Simplemente: Porque me ha gustado. Pero también por lo siguiente: Estamos en una época <em>Netflixiana</em> en la que aquello que buscamos en el entretenimento es que nos sorprendan con giros de guión efectistas que no podíamos prever o grandes dosis de provocación. Cuando esto no se da, tendemos a dejar la serie o peli colgadas (“hay mucho más por ver”). Consumimos muy rápido, dejamos reposar poco. En esta ocasión no encontraréis esto,un producto de consumo sino una historia con ritmo, donde ocurren cosas, pero donde también se dice mucho con muy poco y donde cualquier detalle provoca una reflexión personal, porque los personajes que vemos son personas y no clichés. </span>

Éste es un tipo de película que, en mi opinión, es necesario reivindicar y valorar para que no desaparezca: aquella de la cual sales contenta del cine, aunque «no te ha vuelto loca»&#8230; Pero que durante las horas e incluso los días siguientes te das cuenta que te ha dejado un poso y por ello la sigues reflexionando y dando vueltas, encontrando más y más subtemas infiltrados: cómo las tecnologías no son suficientes para acercar según qué distancias espaciales, temporales o subjetivas creadas; cómo vivimos la sexualidad y las relaciones, si buscamos un contacto de alma alma con el otro o bien un consumo del otro para nuestro propio placer&#8230; entre muchos otros.

Si aquello que hacemos cada día nos acerca a la persona que somos para poder reconocernos, apreciarnos y saber sentirnos bien caminando dentro de nuestros propios zapatos. Si lo mismo nos acerca de aquellas personas que nos importan o por lo contrario, incrementa las distancias. Si las soluciones que intentamos son coherentes con la situación y con nsotros o bien son intentos teatrales y forzados, buscando provocar aquellos cambios que necesitamos imperiosamente para sentirnos bien (o eso creemos), forzando lo que de manera «natural» no llega.

<span style="color: #333333;">Provoca reflexión de si ante las dificultades, nos evadimos o bien nos enfrentamos. </span>

<span style="color: #333333;">Te invito a verla, y más allá de intentar identificarte con alguno de los comportamientos de los personajes, te pido que la veas con afecto e incluso compasión. Porque todos y cada uno de ellos hacen lo que pueden y por lo tanto, a los expectadores se nos pide generosidad para con ellos y lo que les ocurre. que dejemos de lado la mentalidad de enjuiciamiento y no decidamos si sus actitudes son lo bastante buenas o si son las necesarias para que consigan éxito en la vida. </span>

<span style="color: #333333;">Pero de las actitudes ficticias, y neoliberalismos culpabilizadores ya hablaremos otro día. Espero que disfrutes <strong>“Las distancias”</strong>.</span>

Y para todo aquello que tenga que ver con la comprensión y la generosidad, que son formas de estima y cuidado a uno mismo/a y a los demás, <span style="text-decoration: underline;"><a href="https://marinavivo.com/ca/consultes/">puedes consultarme</a></span>.

<span style="color: #333333;">¡Hasta pronto!</span>
<pre><em>Póster extraído de <a href="https://www.ecartelera.com/peliculas/las-distancias/cartel/24887/" target="_blank" rel="noopener">www.ecartelera.com</a></em></pre>								</div>
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		<title>Una herramienta a tu alcance: escribir</title>
		<link>https://marinavivo.com/una-herramienta-alcance-escribir/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Aug 2018 12:36:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[decisiones]]></category>
		<category><![CDATA[escribir]]></category>
		<category><![CDATA[herramienta]]></category>
		<category><![CDATA[objetivos]]></category>
		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>
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		<category><![CDATA[vida]]></category>
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					<description><![CDATA[Una herramienta a tu alcance: escribir No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="770" class="elementor elementor-770">
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Una herramienta a tu alcance: escribir</h2>				</div>
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									<blockquote><span style="color: #333333;">No existen más que dos reglas para escribir: </span>

<span style="color: #333333;">tener algo que decir y decirlo. </span>
<span style="color: #333333;"><strong>Oscar Wilde</strong></span></blockquote>
<span style="color: #333333;">Cuando estamos en un mal momento, o perdidos, a menudo tenemos la sensación que conseguir sentirnos mejor, ni q</span>

ue sea un poco, va a ser muy difícil y complicado. Quizás por eso tendemos a buscar algo que sea rápido o fácil. Que nos quite la complicac

ión. Pero ocurre que en esa búsqueda rápida de algo casi mágico que lo solucione todo mágicamente, tendemos a no tener en cuenta pequeñas cosas mucho más sencillas que si podemos hacer.

<img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-553 size-medium alignright" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/notebook-empty-design-paper-419635-1024x681-1.jpeg" alt="" width="300" height="199" />

<span style="color: #333333;">Hoy hablo de una de ellas, la escritura, para animarte a practicarla como un ejercicio que te servirá para cuidarte. Si bien requiere un poco de paciencia si se es novato, tiene 2 ventajas: una, que siempre ayuda; dos, que es una herramienta que te puede ayudar a solventar problemas más sencillos y a sobrellevar situaciones más complicadas.</span>
<h4><span style="color: #800080;">Escribir te puede venir bien:</span></h4>
<span style="color: #333333;">Cuando tiendes a darle muchas vueltas a una idea fija, para al final darte cuenta que no le encuentras solución y te frustras.</span>

<span style="color: #333333;">Cuando tenemos reacciones emocionales muy intensas y que no entendemos “por qué reacciono así cuando sé que no debería” (puede ser ira, miedo, frustración, celos, vergüenza&#8230;)</span>

<span style="color: #333333;">Cuando existe una situación de pérdida de un trabajo, o de una pareja, o de un momento vergonzoso de la vida, que nos interfiere a menudo en los pensamientos del día a día.</span>

<span style="color: #333333;">O cuando no se sabe muy bien qué ocurre, pero solo se sabe que no se está bien.</span>

<span style="color: #333333;">Como bien decía Oscar Wilde en la cita inicial, ya ves que para escribir es necesario bien poco. Peeero como casi todo en esta vida, con la práctica mejora y se aprovecha más. Para practicar una escritura terapéutica que funcione hay una serie de normas muy muy básicas que te detallaré en breve. Pero antes, vamos a quitarle un poco de “mística” al asunto de escribir.</span>
<h4><span style="color: #800080;">¿Cómo que escribir? Una novela, o algo así?</span></h4>
<span style="color: #333333;">Habitualmente sólo conocemos el uso “literario” de la escritura, donde tenemos autoras y autores que escriben buscando ser leídos y unos lectores que, valga la perogrullada, leen. En la mayoría de ocasiones, el lector nunca se convierte en escritor.</span>

<span style="color: #333333;">Pero resulta que la misma gente que se dedica profesionalmente a ello destaca en muchas ocasiones la utilidad emocional que tiene escribir. Aunque la historia no tenga nada que ver con su propia historia personal, casi siempre se admite el impulso a “contar la historia que me permitiera hablar de cómo me sentía”, “la historia que quiero contar en ese momento”, “transmitir lo que siento respecto al tema X”.</span>

<span style="color: #333333;">Entonces, La escritura es en sí una actividad que puede ser terapéutica, nos dediquemos o no profesionalmente a escribir. La única diferencia es la finalidad: En el caso de la personal, la que trato aquí, se trata de sacar y poner delante de tus ojos el dialogo interior que va discurriendo en tu mente y arrojar una nueva luz, pensando diferente. Puede quedarse en tu libreta y el soporte que utilices y no salir jamás de ahí. Y esa es la que generalmente recomiendo en consulta y en este texto. Ahora te cuento cómo.</span>
<h4><span style="color: #800080;">¿Pero, escribir sobre qué?</span></h4>
<span style="color: #333333;">Pues sobre aquello que te preocupa, sobre cosas que debes decidir, exponiendo toooodo lo que te venga en mente sobre qué te gusta y qué no de la situación y las diferentes opciones. Recomiendo especialmente escribir sobre alegrías y cosas buenas cuando ocurren, si también se hace sobre los problemas. O es que lo bueno no merece que le prestes atención?</span>
<h4><span style="color: #800080;">Si te decides a probar, aquí van algunas guías:</span></h4>
<img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-554 size-large" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2018/08/pexels-photo-909488-1-1024x682.jpeg" alt="" width="640" height="426" />

<span style="color: #333333;"><strong>1.- Norma a seguir a rajatabla: Escribir a mano</strong>. Ordenador, tablets y otros soportes digitales no van tan bien para la escritura terapéutica, tienen notificaciones y nos distraen,</span> permiten borrar y añadir texto, nos quita la espontaneidad y ponemos un intermediario entre la mente y la mano que escribe. Venga, conectemos cuerpo y mente ;).

<span style="color: #333333;">Escribir a mano obliga a pensar a un ritmo más lento, porque es imposible escribir tan rápido como se piensa. Con esto, se presta más atención a los detalles, ayuda a conectar informaciones nuevas, incluso da tiempo a escucharse y sentir más que cuando estamos en el torbellino de ideas.</span>

<span style="color: #333333;"><strong>2.- No hay “un tema” sobre el que puedas escribir o debas escribir y otros no.</strong> Se trata que escribas lo que te salga: cómo te sientes en ese momento, si ha habido alguna conversación que te ha afectado ese día y porqué.</span>

<span style="color: #333333;"><strong>3.- Escríbete a ti, explica qué te ocurre y que te preocupa.</strong> Te ayudará describir los detalles de lo que ocurre, como nos sentimos, surgen cosas que antes no teníamos en cuenta. Lo mejor es que escribas “tal cual pienses” o “tal cual sientes”, sin hablar en tercera persona ni otras formas más literarias. Sin filtro.</span>

<span style="color: #333333;"><strong>4.- Puedes convertir el momento de escribir en tu momento del día.</strong> Dedícale su tiempo propio (un momento en la rutina diaria y que mientras escribas no hagas otras cosas) y resérvale un espacio exclusivo: una libreta o bloc sólo para este uso.</span>

<span style="color: #333333;">Darle un espacio exclusivo también en un momento del día también te ayudará. Educas a la mente a que ese es el momento para “pensar y soltar”. Si lo que ocurre es un problema o un sentimiento que se van repitiendo, procura que la escritura sea el momento para pensarlo. Poco a poco, irá dejando de interferir con el resto de horas del día.</span>

<span style="color: #333333;">Escógelo a tu conveniencia, puede ser a última hora del día, antes de ir a dormir, por ejemplo. Si lo haces así, uno de los beneficios es que dormirás mejor, escribir le echa una mano a la fase REM del sueño.</span>

<span style="color: #333333;"><strong>5.- El formato lo escoges tú,</strong> puesto que eres tú quien lo escribes. Habla de ti en primera o en tercera persona. No hay límites con la longitud. Sí recomiendo un mínimo de 5 a 8 líneas, un espacio mínimo para expresar una idea completa. Se trata de explicarte, no de autocensurarse.</span>

<span style="color: #333333;"><strong>6.-</strong> Lo mismo del punto 5 <strong>en cuanto al contenido. Te hablas tú a ti. Déjate llevar</strong> y escribe lo que te salga, no te cortes. Se trata de irte dando permiso para expresarte y pensar como no te conviene o no puedes en otras situaciones. Dan igual los borrones, las palabrotas, dan igual las correcciones. Da igual la ortografía.</span>

<span style="color: #333333;"><strong>7.-</strong> Un último punto importante es <strong>la privacidad:</strong> no es algo a hacer para enseñarlo, no es para publicarlo en las redes sociales. No es para ningún tipo de público. Es solo para ti. Si lo escribes para enseñarlo, no te sentirás libre.</span>
<h4><span style="color: #800080;">¿Y, en qué me va a ayudar?</span></h4>
<span style="color: #333333;">Los beneficios son varios:</span>

<strong>Uno</strong>, El que ya he comentado: <strong>ayuda a dormir mejor</strong>, ya que le hemos dado una ayuda extra a la mente a reorganizar el galimatías de información que le hacemos engullir durante el día.

<span style="color: #333333;"><strong>El segundo: Ayuda a priorizar mejor</strong> y distinguir entre lo importante, lo menos importante y lo innecesario. La mente no distingue por sí misma, para ella todo son datos. Una reflexión escrita ayuda a centrarnos y conectarnos emocionalmente con lo que ocurre, y tomar decisiones.</span>

<span style="color: #333333;"><strong>Tercero:</strong> Te permite expresarte sin juicios ni censuras. Y si se trata de desahogarte, es bastante más r</span>

ecomendable tu libreta que facebook o twitter, la verdad.

<strong>En cuarto lugar, mejora la toma de decisiones.</strong> Permíteme una metáfora: El pensamiento, cuando lo dejamos «desatado», se puede llegar a comportar como un hámster dentro de la rueda: Corre y la rueda da vueltas, pero como la rueda está ahí clavada, da igual cuanto corra: no se va a mover del lugar. Escribir, para que nos entendamos, saca al pensamiento de dentro de la rueda.

<span style="color: #333333;">Estas son algunas ideas básicas. Si te animas, recuerda siempre que es una herramienta que como todas, con la práctica, mejora. </span>

Y si tienes dudas, puedes <a href="https://marinavivo.com/contacto/" target="_blank" rel="noopener">contactarme</a>. Hasta pronto!

&nbsp;
<pre><em>Fotos: <a href="https://www.pexels.com/photo/woman-with-red-top-holding-pen-and-notebook-909488/" target="_blank" rel="noopener">hitesh choudhary</a> i <a href="https://www.pexels.com/photo/business-college-composition-desk-419635/" target="_blank" rel="noopener">Skitterphoto</a> (pexels.com) </em></pre>								</div>
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		<title>8 ideas para dar ayuda en un duelo</title>
		<link>https://marinavivo.com/8-ideas-dar-ayuda-duelo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Aug 2018 13:31:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[duelo]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[Neimeyer]]></category>
		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[psicoterapia]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
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					<description><![CDATA[8 ideas para dar ayuda en un duelo Cada vez hablamos más de la necesidad de hacer duelo cuando toca. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="767" class="elementor elementor-767">
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">8 ideas para dar ayuda en un duelo</h2>				</div>
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									<span style="color: #333333;">Cada vez hablamos más de la necesidad de hacer duelo cuando toca. Y hablamos poco de lo horrorosamente mal que llevamos el sufrimiento ajeno, en general. Como ejemplo, una situación que vi en un concurso :</span>
<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #333333;"><em>Dos compañeras que tienen un reto por delante y tienen que trabajar en equipo, bajo presión. No se coordinan. Fallan con la tarea y estrepitosamente, además. Ambas son muy exigentes, pero una lo es más consigo misma y la segunda lo es más con los demás, la autocrítica no es su fuerte. La primera llora de rabia y frustración por no haberlo conseguido. Además, está embarazada y su compañera, con evidente incomodidad por toda la situación, intenta consolarla diciéndole «no llores más, que esto no es bueno para el niño». Toma castaña. Encima de rabia y frustración, elevamos la apuesta añadiendo culpa por el posible (y muy improbable) daño al pequeño. En una sola frase demuestra quién realmente lleva mal la situación: no quien llora, sino quien no soporta ver llorar.</em></span></p>
<span style="color: #333333;">Perder una prueba en un concurso televisivo es una pérdida limitada. La cuestión está en que no todas las pérdidas son pequeñas, y por norma general reaccionamos igual de mal para apoyar a las personas que sufren. Nos educan poco en la gestión de nuestras propias emociones, pero nos educan aún menos en la gestión del dolor ajeno.</span>

<span style="color: #333333;">A lo largo de la vida, desafortunadamente, tenemos pérdidas mucho más graves: de personas significativas, de la pareja, de la salud, de trabajo. Algunas de ellas forman parte de la vida, no por ello son menos dolorosas. Otras son inesperadas, no tocan, rompen con muchas cosas. Toda pérdida grave nos descoloca, nos deja en shock, nos obliga a pasar por el dolor de asumirla y con el tiempo, si todo va bien, ir integrándola y retomando varios aspectos de nuestra vida que habían quedado interrumpidos.</span>

<span style="color: #333333;">Esto por si sólo ya no es nada fácil, pero además le sumamos que:</span>

<span style="color: #333333;">Vivimos en una sociedad donde «estar mal» no está bien visto. Lo que queda bien es estar siempre bien y motivado y proactivo para hacer cosas. Estar mal, sentirte cabreado o triste incomoda a las personas de alrededor, e incluso estigmatiza.</span>

<span style="color: #333333;">Por lo tanto, las personas que rodean a quien ha sufrido la pérdida intentan que esté mejor y se encuentre bien y con ganas de hacer cosas. Sin decirlo, se sigue el principio de «si tú estás bien, yo también».</span>

<span style="color: #333333;">No nos preparan para sufrir pérdidas, pero tampoco como «defendernos» de gestos en general bien intencionados, pero que hacen daño. Ya bastante duro es gestionar un momento de crisis, a veces hay que añadirle la perplejidad de «¿en serio me ha dicho ésta barbaridad?» y el no poder poner límites, porque en ese momento se está en algo más urgente. </span>

<span style="color: #333333;">Ante un duelo importante, una buena red de apoyo social es crucial para avanzar. Y es esencial saber cómo actuar. Cómo ofrecer la ayuda a la persona a la que tanto queremos de una manera que sí llegue, que consigamos realmente acompañarla en su dolor para poco a poco irlo asumiendo. Y conseguir superar esa sensación del «no saber qué decir» o «no saber qué hacer» que con la mejor de las intenciones, angustia y nos lleva a decir y hacer (paradójicamente) algo que en mejor de los casos no ayuda y en el peor de los casos hace sentir peor.</span>

<span style="color: #333333;">¿Qué podemos decir que sea útil y respetuoso? ¿Qué podemos hacer? El psicólogo Robert Neimeyer da algunas pautas, que pasan sobretodo por tragarnos nuestra propia incomodidad y estar disponibles, especialmente en los primeros momentos. y dar ese espacio a la persona para que gestione y digiera, a su ritmo.</span>

<span style="color: #333333;">NO es conveniente: : </span>

<span style="color: #333333;"><strong>1.- Obligar a la persona que ha sufrido la pérdida a asumir un papel, diciendo: «lo estás haciendo muy bien».</strong> Hay que dejar que pueda tener sentimientos que la perturben, como la añoranza, sin que tenga la sensación que nos está defraudando. </span>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;">En su lugar, SI se puede hacer: <span style="color: #000000;"><strong>Abrir las puertas a la comunicación. </strong><strong>Si no se sabe qué decir, se puede preguntar «¿cómo estás hoy?» o bien «He estado pensando en ti, ¿cómo te está yendo?».</strong> </span></span></p>
<span style="color: #333333;"><strong>2.- Decirle a la persona que ha sufrido la pérdida «lo que tiene que hacer»</strong>. En el mejor de los casos, eso refuerza la sensación de incapacidad de la persona. Y si lo hace, puede serle incluso contraproducente. </span>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;">En su lugar, SI: <span style="color: #000000;"><strong>Escuchar un 80% del tiempo y hablar un 20%. </strong></span></span></p>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;"><strong><span style="color: #000000;">Hay muy pocas personas que se tomen el tiempo necesario para escuchar las preocupaciones más profundas del otro. Sé una de ellas. No es fácil, pero es reconfortante tanto para quien recibe el apoyo como para quien lo da.</span> </strong></span></p>
<strong><span style="color: #333333;">3.- «Llámame si necesitas algo». </span></strong>

<span style="color: #333333;">Es un ofrecimiento inconcreto, poco definido. Puede que se capte que es un ofrecimiento de compromiso y que no se siga. Sobretodo en los primeros momentos y más intensos de cualquier gran duelo, tomar decisiones desborda, por pequeñas que sean. </span>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;">En su lugar, SI: <span style="color: #000000;"><strong>Ofrecer ayudas concretas y tomar la iniciativa a la hora de llamar a la persona. Siempre respetando la intimidad de la persona, preguntando en primer lugar si le va bien hablar en ese momento. En lo referente a tareas concretas del día a día, un ofrecimiento concreto será de gran ayuda. (P.ej, ¿qué noche te traigo la cena?).</strong></span> </span></p>
<strong><span style="color: #333333;">4.- Sugerir que el tiempo cura todas las heridas. </span></strong>

<span style="color: #333333;">El tiempo por si mismo sólo pasa, no hace nada. El trabajo de un duelo es más activo que eso para la persona. Además, las heridas profundas se asumen, pero nunca se olvidan del todo. </span>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;">En su lugar, SI: <span style="color: #000000;"><strong>Preveer momentos difíciles en el futuro.Las personas no somos regulares ni constantes en el proceso de recuperar el ánimo. En los meses posteriores a la pérdida hay subidas con más actividad y momentos de duda, incertidumbre, toma de decisiones y más de «bajón».</strong></span> </span></p>
<span style="color: #333333;"><strong>5.- Hacer que sean otros quienes presten la ayuda.</strong> Si hemos sido cercanos a la persona hasta ese momento en que está sufriendo, nuestra presencia y preocupación personal es lo que marca la diferencia. </span>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;">En su lugar, SI: <strong><span style="color: #000000;">«Estar ahí» acompañando a la persona. Existen pocas normas para ayudar aparte de la naturalidad, la autenticidad y el cuidado. Sé tú y no «lo que crees que te toca ser».</span> </strong></span></p>
<strong><span style="color: #333333;">6.- Decir «sé cómo te sientes». </span></strong>

<span style="color: #333333;">Intentando empatizar y acompañar, en la mayoría de los casos es una mentira piadosa. Cada persona siente su dolor de manera única, es SU dolor y se le debe respetar. Lo que sí podemos hacer es invitar a la persona a compartir cómo se siente, (sin forzar), en lugar de dar por supuesto que lo sabemos. </span>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;">En su lugar, SI: <span style="color: #000000;"><strong>Hablar de nuestras propias pérdidas y cómo lo afrontamos </strong></span></span></p>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;"><span style="color: #000000;"><strong>como idea y cuando nos lo pidan, no como receta a cumplir por parte de la otra persona. Cada persona tiene su estilo de afrontamiento, pero conocer el de otros y sus dificultades puede servir de ayuda.</strong></span> </span></p>
<span style="color: #333333;"><strong>7.- Utilizar frases típicas de consuelo</strong> como: «hay otros peces en el mar», o «es la voluntad de Dios» o «ha pasado porque tenía que pasar». Si la persona es creyente, hablarle de Dios tiene sentido y se servirá como recurso. Si no, lo vivirá como una invasión irrespetuosa. Creemos que decir algo es mejor que no decir nada, pero no es necesario «rellenar el silencio». Podemos adaptar los mensajes al sistema de creencias religiosas (o falta de ellas) de la persona. Vivirá su duelo como vive el resto de su vida. </span>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;">En su lugar, SI: <span style="color: #000000;"><strong>Establecer un contacto físico adecuado, respetuoso. </strong></span></span></p>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #000000;"><strong>Nuestras necesidades no tienen por qué coincidir. Respetar el espacio vital. Un brazo sobre los hombros, un abrazo cuando las palabras fallan. Acompañando, no atosigando ni evitando el contacto. Aprender a sentirse </strong></span></p>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #000000;"><strong>cómodo con el silencio compartido, en lugar de parlotear intentando animar.</strong></span></p>
<img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-523 alignright" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/pexels-photo-269141-1-1024x731-1.jpeg" alt="" width="370" height="370" />

&nbsp;

<span style="color: #333333;"><strong>8.- Intentar que la persona se dé prisa en superar su dolor</strong> animándola a ocupar su tiempo, a regalar las posesiones de la persona fallecida, etc. Un duelo requiere tiempo y paciencia, no puede hacerse en un plazo de tiempo fijo y «correcto». </span>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;">En su lugar, SI: <span style="color: #000000;"><strong>Tener paciencia con la historia de la persona que ha sufrido la pérdida y permitirle compartir los recuerdos de su ser querido. Permitirle expresarse le ayuda a reelaborar los recuerdos y orientarse ca</strong></span></span></p>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #333333;"><span style="color: #000000;"><strong>da vez más a un futuro. Podemos pedirle que no hable de ello, pero no le ayudará.</strong></span>
</span></p>
<span style="color: #333333;"><span class="TextRun SCXW233872686" lang="ES-ES" xml:lang="ES-ES"><span class="NormalTextRun SCXW233872686">Y como apunte final: Quien sufre no tiene el cuerpo ni el ánimo para reaccionar ante inconveniencias o frases «típicas», pero que no se diga no quiere decir que no pase nada. Te animo a vencer tu propia incomodidad, el resultado es más gratificante a la larga para todos. Y si el duelo no avanza pasado un tiempo, siempre está el recurso de sugerir un apoyo profesional.</span></span><span class="EOP SCXW233872686" data-ccp-props="{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:150,&quot;335559739&quot;:150,&quot;335559740&quot;:240}"> </span></span>								</div>
					</div>
				</div>
				</div>
		]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Las voces y el Laberinto. 5 historias sobre la esquizofrenia</title>
		<link>https://marinavivo.com/las-voces-y-el-laberinto-5-historias-sobre-la-esquizofrenia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marina]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Apr 2018 13:51:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[cómic]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<category><![CDATA[reseña]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[trastorno mental]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
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					<description><![CDATA[Las voces y el Laberinto. 5 historias sobre la esquizofrenia “Puedes contarle a la gente que lo que te va [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="764" class="elementor elementor-764">
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Las voces y el Laberinto. 5 historias sobre la esquizofrenia</h2>				</div>
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															<img loading="lazy" decoding="async" width="359" height="499" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/Las-voces-y-el-Laberinto.jpg" class="attachment-large size-large wp-image-1143" alt="Una persona está de pie en un callejón morado con pintadas, frente a una multitud y edificios, con una nube sobre su cabeza. El título reza &quot;Las Voces y el Laberinto&quot;. Autores: Ricard Ruiz Garzón, Alfredo Borés." srcset="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/Las-voces-y-el-Laberinto.jpg 359w, https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/Las-voces-y-el-Laberinto-216x300.jpg 216w" sizes="(max-width: 359px) 100vw, 359px" />															</div>
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				<div class="elementor-element elementor-element-4ea1e580 elementor-widget elementor-widget-text-editor" data-id="4ea1e580" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="text-editor.default">
									<blockquote><span style="color: #333333;">“Puedes contarle a la gente que lo que te va es la astrología,</span>

<span style="color: #333333;">Que crees en los fantasmas, en la energía o en los aliens</span>

<span style="color: #333333;">Que crees en la reencarnación del alma</span>

<span style="color: #333333;">Que crees en Dios o en todos ellos</span>

<span style="color: #333333;">Pero si dices que oyes voces en tu cabeza</span>

<span style="color: #333333;">Eso ya es otra historia.</span>

<span style="color: #333333;">Cuando formas parte de este club</span>

<span style="color: #333333;">Estás condenado a al juicio constante de los que te rodean”.</span>
<img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-404" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/IMG_20180412_113126-768x1024-1.jpg" alt="bty" width="350" height="467" />
</blockquote>
<span style="color: #333333;">¿Cómo es un trastorno mental? ¿Qué le pasa a una persona que sufre un brote esquizofrénico? Son preguntas que muchas personas no se hacen o que quizás incluso las evitan. Aunque cada día se sabe y se conoce más, todavía hay muchos mitos y un enorme desconocimiento sobre la esquizofrenia. Y cuando se desconoce, se presupone. Y cuando se presupone, se juzga en base a los propios miedos y prejuicios. Y se tiene miedo, e incluso se odia.</span>
<div class="mceTemp"></div>
<span style="color: #333333;">«Las voces y el Laberinto», es más que un libro. Es un chute de realidad y de empatía sobre algo que todos creemos muy lejano. Pero así son las creencias, que en muchas ocasiones no corresponden con la realidad: La OMS calcula que 1 de cada 4 personas va a sufrir algun tipo de trastorno mental a lo largo de su vida. Si hablamos sobre la depresión, con los datos actuales la estimación de sufrirla es de 1 cada 5 personas. Si se pregunta con intención de saber, todas y todos conocemos a alguien más o menos cercano que ha sufrido o está sufriendo un trastorno.</span>

<span style="color: #333333;">A lo largo de las 103 páginas se desarrollan 5 historias personales. Cada una pone voz a un aspecto de la enfermedad. Cada una de ellas aborda, a través de historias reales contadas con voz en primera persona, las diferentes facetas sobre qué supone vivir perdido/a en ese laberinto, que es como han representado el vivir con una esquizofrenia. Adaptadas en este gran debut de <a style="color: #333333;" href="http://elalfredodibuja.blogspot.com.es/" target="_blank" rel="noopener">Alfredo Borés</a>, todas forman parte del libro original de <strong><a style="color: #333333;" href="https://www.escriptors.cat/autors/ruizgarzonr/pagina.php?id_sec=4868" target="_blank" rel="noopener">Ricard Ruiz Garzón</a></strong> (Las voces del Laberinto, DeBolsillo, 2007), ya descatalogado en papel pero que puedes conseguir en <a style="color: #333333;" href="https://lektu.com/l/ricard-ruiz-garzon/las-voces-del-laberinto/5338" target="_blank" rel="noopener"><em>e-book</em> mediante la plataforma digital <strong>Lektu</strong></a>.</span>

<span style="color: #333333;">En <em><strong>“Las voces”</strong></em> se muestra cómo aparece, cómo repercute en la vida de la persona y cómo se gestiona el tratamiento y volver a la vida, poco a poco.<em> <strong>“Kiosco”</strong></em> trata los ingresos psiquiátricos y la construcción, después de salir, de una vida controlada y en lo posible, normalizada. <em><strong>“Química”</strong></em> trata sobre los síntomas paranoides, y cómo dificultan la toma de la medicación, que tanto te permite vivir como no te permite ser tú. <em><strong>“Mamá”</strong></em> es una ventana al papel de la familia, primera red de sostén y de soporte. Homenajea el cariño, la intución y el sentido común como recursos personales ante lo desconocido y lo que no se sabe muy bien cómo controlar. Con <em><strong>“El laberinto ”</strong></em> el libro se cierra con un relato de entrada y de salida del mismo, un resumen sentido y realista del camino recorrido.</span>
<blockquote>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #333333;">“Para hablar de la locura, habria que tener el talento de un poeta”</span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #333333;">Michel Foucault.</span></p>
</blockquote>
<span style="color: #333333;">Aunque no seas un/a lector/a habitual de cómics, puedes ver página a página que se trata de un trabajo artesano, tanto de guión como de dibujo. Los textos están escogidos y utilizados de modo que casi sientes el sonido de las explicaciones, del estruendo de las crisis, de los silencios. Te llega la fuerza y la sensibilidad, el sufrimiento y el desconcierto. Los colores, los trazos y las expresiones faciales transmiten las emociones tal como son. Te llega la sensación del «no sé qué pasará» de los personajes, y cómo viven al día aceptando la incertidumbre y haciendo lo que se puede para vivir con calidad.</span>

<span style="color: #333333;">Muestra el trastorno tal como lo experimenta y siente cada uno de los protagonistas: Como unos ruidos insoportables dentro de la cabeza, en forma de la vigilancia de quienes tiene alrededor, o como un minotauro deforme y acechante dentro del laberinto. Se ve cómo aparecen voces cuando no tienen sentido o cuando lo tienen todo para cada una de las personas que explican su historia. Se muestra la paz antes de la tormenta, la calma prudente de quién ha atravesado la tempestad pero sabe que la lucha con su trastorno sigue ahí y que ha aprendido a vivir con ello, consiguiendo (por fin) continuar con su vida.</span>

<span style="color: #333333;">Se ve la labor de los profesionales en los resultados y es crítico cuando no cumplimos nuestro papel humano. Reconoce, en todas ellas, cuan vital es que exista una red de apoyo familiar y afectiva para tener un buen pronóstico.</span>

<span style="color: #333333;">Es un libro que me ha tocado profesional y personalmente. Es honesto, directo, claro y sin artificios, espectacular en su expresividad pero sin fuegos artificiales ni golpes de efecto. Muestra el miedo, la perplejidad y la incomprensión pero también la valentía y el ansia de vivir, de dejar de ser alguien a quien etiquetan como enfermo. Muestra la serenidad de haber pasado lo peor y la aceptación de estar en un camino largo durante el cual uno no quiere volver a perderse.<img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-405 alignright" src="https://marinavivo.com/wp-content/uploads/2026/01/IMG_20180412_112735-711x1024-1.jpg" alt="dav" width="300" height="432" /></span>

<span style="color: #333333;">Son 5 historias muy diferentes y todas ellas son optimistas: te recomiendo que lo leas si no entiendes qué le ocurre a un/a amigo/a o familiar. <strong>Es un libro destinado a dar voz a aquellos/as quienes los demás se la quitamos</strong>. Con la mirada inquisitiva, con el miedo, con el apartarse, con la ignorancia, con los mitos de peligrosidad, cuando asociamos un trastorno mental con la maldad.</span>

<span style="color: #333333;">Piensa sólo una cosa:</span>
<blockquote><span style="color: #333333;">«Te puede pasar a ti</span>

<span style="color: #333333;">Esto no lo escoge nadie».</span></blockquote>
<span style="color: #333333;">Te invito y reto a aprender, comprender y empatizar, ¿te atreves?</span>

&nbsp;

<span style="color: #333333;">Datos:</span>
<ul>
 	<li><span style="color: #333333;">Título: <a style="color: #333333;" href="http://www.rocalibros.com/sapristi/catalogo/Ricard+Ruiz+Garzon/Las+voces+y+el+laberinto" target="_blank" rel="noopener">Las voces y el laberinto</a></span></li>
 	<li><span style="color: #333333;">Editorial: Sapristi Cómic, 2018</span></li>
 	<li><span style="color: #333333;">Autores: Ricard Ruiz Garzón (texto original) Alfredo Borés (guión, dibujo y color).</span></li>
 	<li><span style="color: #333333;">Páginas: 103</span></li>
 	<li><span style="color: #333333;">ISBN: 9788494506383</span></li>
</ul>
&nbsp;								</div>
					</div>
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